Hay días en que me pongo a pensar.
si fuera más flaca, más linda o alta,
me atrevería a hablarte, a mirarte
y quizás así, llegues a amarme.
Pero entonces despierto,
y a veces te veo, tan inalcanzable,
como la obra de arte, que puedes ver
a una distancia prudente sin poder
tocarla, sólo queda admirarla
y guardar su figura en el alma.
Luego me doy cuenta que así me diga
"No debes, no le quieras"
hago lo contrario, corro en su búsqueda
así sepa que me lastima,
me doy cuenta que mis pies
no me hacen caso y pido perdón,
perdón por no poder decir no,
le pido perdón a mi corazón.

Querido corazón
sabes que no quiero lastimarte,
pero el tiempo y destino es cruel,
a veces intento convencerme
de lo contrario, pero mi alma duele,
y ahí es cuando comprendo al fin
que el tiempo no pasa, no avanza.
Me pregunto, qué será de mi,
y como si me oyeras grito
sin emitir sonido...
cuándo te vayas, cuando no pueda verte
cuando no haya rastro de ti,
dónde quedaré yo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario